
A dos horas de Caracas, en la costa oriental Venezolana, se encuentra “El Banquito”, lugar ideal para descansar del mundo moderno.
Es un lugar mágico, lleno de vida silvestre la cual prospera gracias al aislamiento del sitio. Zorros, venados, monos y gatos salvajes merodean dentro y fuera de la selva, dando oportunidad de encuentro ocasionales con los visitantes. Nubes de mariposas llenan el aire y todo tipo de aves surcan el cielo. La noche se puebla con miles de luciérnagas que iluminan el bosque, agregando un toque mágico al sitio.
Las casas, construidas con materiales de la zona, sin tendido eléctrico convencional, sin televisión ni teléfono (solo celular), son parte del descanso para quien busca combinar el ambiente natural con la comodidad, el servicio y la simpatía de la gente del lugar.
“El Banquito no es un lugar, es una actitud ante la vida”